Un estudio realizado en Europa alerta sobre la carencia de centros especializados que puedan satisfacer las necesidades integrales de los pacientes. Se estima que la situación en Argentina no es mejor.
Sin embargo, mediante la modificación de determinados hábitos es posible recuperarse de un evento cardiovascular y prevenir futuros episodios.
Atravesar y superar un evento cardiovascular es uno de los principales desafíos, para quienes lo padecen y para los profesionales encargados de diseñar la mejor estrategia para la recuperación.

La rehabilitación cardíaca no consiste solamente en el inicio de un programa de ejercicios.
Es necesario elaborar un plan abarcativo e integral en el cual los pilares sean el entrenamiento por supuesto, pero también la cesación tabáquica, el inicio de una dieta y el control del peso.

Es decir, siempre se apunta a la modificación de hábitos y del estilo de vida, no solo para recuperar la calidad perdida con el evento, sino también, y fundamentalmente, para evitar episodios futuros, afirma el Dr. Domingo Turri, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Austral, y agrega: el problema es que en la Argentina, como en otros países como España, hay pocos centros que pueden proveer la atención que estos pacientes requieren, pero además el sistema de salud sólo contempla la cobertura de un plan de rehabilitación por tres meses.

Efectivamente, el estudio European Cardiac Rehabilitation Inventory Survey (ECRIS), realizado en 19 países y presentado recientemente reveló que, pese a lo que indican todas las guías de tratamiento e incluso lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), Europa aún se encuentra en deuda en lo referente a la cantidad de centros disponibles para rehabilitación, siendo España uno de los países más comprometidos (se rehabilita menos del cuatro por ciento de los pacientes, frente al 90 de otros sitios del mencionado continente). Si bien en el plano local no existen cifras específicas, el Dr. Osvaldo Masoli, cardiólogo, ex presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y actual integrante del comité asesor comenta: “Aún sin contar con números precisos podemos asegurar que la gran mayoría de los pacientes que requieren rehabilitación, no puede concretarla. Esto se debe a múltiples factores pero principalmente a la falta de cobertura por parte del sistema médico y a la imposibilidad de obtener una rentabilidad aceptable, pensando que para montar un centro se necesita equipamiento y metros cuadrados, pero además estamos hablando de tratamientos crónicos. Apoyo multidisciplinario más allá de la modificación de diversos aspectos, la rehabilitación cardíaca contempla y se basa en la importancia del trabajo en equipo. “Es necesario que además de contar con gimnasios y aparatos adaptados, tanto el cardiólogo como el traumatólogo y los especialistas en psicología y nutrición trabajen coordinados para lograr el objetivo final que es recuperar al paciente pero también realizar prevención: que no vuelva a sufrir un episodio y que incluso la familia y el círculo íntimo aprendan de la experiencia”, comenta el Dr. Turri.El trabajo coordinado puede llevarse a cabo de dos formas: mediante un plan supervisado en lugares especializados; o bien a través de la instrucción al paciente, que será el encargado de coordinar su entrenamiento, controlar su dieta y organizar sus propias actividades”, afirma el especialista.

Esto es importante porque la rehabilitación es una tarea imprescindible y barata para la cual la adherencia es un factor fundamental, concluye el Dr. Turri.
FUENTE: Hospital Austral